TE AMO
Amar no
es una
obligación,
sino un
privilegio.
No se puede
amar por
presión ni
por deber,
sino porque
es el mayor
placer en la
vida; amas
por gusto,
porque
puedes amar;
no amas para
cumplir
ninguna
regla, ni
para hacer
méritos ante
nadie; amas
por el
simple y
maravilloso
placer de
amar.
Te amo,
y en este
momento
acepto la
aventura de
explorar y
descubrir
contigo lo
que guardas
más allá de
tu máscaras
y tus
defensas.
Contemplo
con ternura
tus más
profundos
sentimientos,
tus temores,
tus
carencias,
tus
esperanzas y
alegrías, tu
dolor y tus
anhelos.
Te amo,
y comprendo
que detrás
de tu
corazon se
encuentra un
corazón
sensible y
solitario,hambriento
de una mano
amiga y de
una sonrisa
sincera en
la que
puedas
sentirte en
casa.
Te amo,
y con el
mayor
respeto
entiendo que
la
desarmonía y
el caos en
los que a
veces vives
son el
producto de
tu
ignorancia y
de tu
inconciencia.
Pero en este
instante,
descubro y
honro, por
encima de
cualquier
apariencia,
tu verdadera
identidad y
tu valor, y
aprecio
honestamente
tu infinita
grandeza
como una
expresión
única e
irrepetible
de la Vida.
Te amo,
y
sinceramente
desde hoy te
brindo la
oportunidad
de ser
escuchado
con profunda
atención,
interés y
respeto.
Acepto tu
experiencia
sin
pretender
modificarla,
sino
comprenderla.
Te
ofrezco un
espacio en
el que
puedas
descubrirte
sin miedo a
ser
calificado,
en el que
sientas la
confianza de
abrirte, sin
ser forzado
a revelar
aquello que
consideras
privado.
Te amo,
reconozco, y
a partir de
este momento
te muestro
que tienes
el derecho
inalienable
de elegir tu
propio
camino,
aunque éste
no coincida
con el mío.
Desde
este
instante, te
permito
descubrir tu
verdad
interior por
ti mismo, a
tu manera;
te aprecio
sin
condiciones,
sin
juzgarte,
sin
reprobarte,
sin pedirte
que actúes
de acuerdo
con mis
expectativas,
sin exigirte
que te
amoldes a
mis ideales;
tienes el
derecho de
ser tú
mismo.
Te amo,
y te valoro
por ser
quien eres,
no por ser
como yo
quisiera que
fueras.
Confío en tu
capacidad de
aprender de
tus
experiencias
y de
levantarte
de tus
caídas, más
fuerte, más
maduras;
tengo plena
fe y
absoluta
confianza en
tu poder
como
individuo.
Te amo,
y gozo de la
fortuna de
poder
comprometer
voluntariamente
contigo, y a
partir de
este día
respondo en
forma activa
a tu
necesidad de
desarrollo
personal.
Creo en
ti cuando tú
dudas; te
apoyo cuando
flaqueas, te
animo cuando
titubeas; te
tomo de las
manos con
firmeza
cuando te
sientes
débil;
confío en ti
cuando algo
te agobia; y
te acaricio
con dulzura
cuando algo
te
entristece,
sin dejarme
arrastrar
por tu
desdicha.
Te amo,
comparto tus
alegrías y
me regocijo
contigo
cuando te
sientes
dichoso. Me
deleito en
tu
presencia,
más no
pretendo
poseerte;
disfruto de
tu compañía,
pero no
deseo
retenerte ni
impedir tu
vuelo.
Paladeo el
regalo de
compartir en
el presente,
por el
simple gusto
de estar
juntos sin
ataduras ni
obligaciones
impuestas,
por la
espontánea
decisión de
responderte
libremente.
Te quiero
mío, te amo
como eres,
te amo
libre; te
amo, como
amo a la
brisa que
viene y va,
y acaricia
mi mejilla.
Te amo, y
tengo la
suficiente
humildad
como para
recibir tu
ternura y tu
cariño sin
representar
el papel del
que nada
necesita;
acepto con
gusto lo que
me brindas,
pero no
exijo que me
des lo que
no puedes o
no deseas.
Te amo,
y le
agradezco a
la Vida el
prodigio de
tu
existencia,
pues siento
tu presencia
una
auténtica
bendición en
mi sendero;
gracias por
ser como
eres. Te
amo, y
precisamente
por eso no
dependo de
ti, pues si
dependiera
no sería
amor sino
carencia, no
dependo de
ti.
Me
atrevo a
mostrarte mi
cariño
espontáneamente
a través de
mi mirada,
de mis
gestos y
sonrisas, de
mi caricia
firme y
delicada, de
mi abrazo
vigoroso, de
mis besos,
con palabras
francas y
sencillas,
te amo.
Te
valoro por
ser quien
eres,
aprecio tus
riquezas
interiores,
aun aquellas
que tú mismo
desconoces.
Veo tu
potencial
latente y
desde hoy
colaboro
para que
florezca la
semilla que
se encuentra
dormida en
tu interior.
Tu
desarrollo
personal me
importa
honestamente,
cuentas
conmigo y
desde este
momento te
permito
descubrir
tus
capacidades
creativas y
aliento tu
posibilidad
de dar todo
el fruto que
puedes dar;
con gusto
develo ante
tus ojos el
tesoro que
llevas
dentro, y
coopero
contigo para
ser de esta
vida una
experiencia
más rica y
más llena de
sentido.
Te amo,
y tengo
tanta
confianza en
mí misma y
en ti, que
sin temor a
que nuestra
relación
humana se
perjudique,
desde este
instante me
siento en la
libertad de
expresarte
mi enojo,
sin
ofenderte, y
puedo
manifestar
lo que me
molesta e
incomoda sin
intentar
hacerte daño
o
lastimarte;
soy sincera,
soy veraz
contigo.
Hoy
disfruto de
nuestros
encuentros,
sabiendo que
cada día es
una aventura
incierta y
que el
mañana es
una
incógnita
perenne.
Desde hoy,
vivo como si
fuese el
último día
que puedo
compartir
contigo, de
tal manera
que cada
reencuentro
sea tan
intenso y
tan profundo
como si
fuese la
primera vez
que te tomo
de la mano,
y en esta
forma hago
que lo
cotidiano
sea siempre
una creación
distinta y
milagrosa.